Linux Mint 7
Hoy os tengo preparado el test de una fantástica distro que, aunque no es muy original, pues se basa en otra que ya está muy desarrollada (Ubuntu), se ha convertido en una distribución famosa gracias a sus fantásticas características y a su juego de paquetes y de repositorios que hacen que nunca echemos nada de menos.
Linux Mint se basa en un diseño muy logrado, en una colección de aplicaciones excelente y en una facilidad de uso muy destacable, gracias tanto a las aplicaciones de Ubuntu como a las propias de Linux Mint (que aunque no están muy bien hechas, cumplen su función).
Aquí va el vídeo:
MÚSICA: Trois Tiros – Nuestra Historia
Los requisitos mínimos:
Procesador Pentium 2 o superior, 384 MB RAM y 5,5 GB de disco duro.
Y las notas:
Instalación: 8,7
El instalador es el de Ubuntu 9.04 (podéis ver el test de esta última distro aquí) así que no es nada nuevo para vosotros, en todo caso, existen algunas características en este instalador que merece la pena destacar.
Por la parte buena, el particionado se realiza con la ayuda de una representación gráfica, en principio se nos muestran algunas opciones comunes como, por ejemplo, “Usar todo el disco duro”, “Redimensionar alguna de las particiones y usar el espacio restante” o, si tenemos algo más de conocimiento, “Particionar el disco manualmente”. Lo bueno del sistema de particionado en la instalación de Ubuntu (y, por lo tanto, de Linux Mint) es que se dispone de una representación gráfica fácil de entender para cada una de las opciones de particionado, es decir, que a la hora de elegir alguna de ellas, podremos antes hacernos una idea de cómo quedará nuestro disco duro.
Como contra, podemos decir que la selección de la zona horaria se ha visto empeorada desde la versión anterior, de tal forma que se te muestra un mapa de husos horarios (el típico mapa con La Tierra dividida en varias secciones, cada una con una hora determinada) para que elijas tu zona horaria, el problema que tiene este sistema (inicialmente, la idea es buena) es que, no se permite hacer zoom en el mapa, lo cual impide que sepas muy bien si has hecho click en la zona adecuada (si eres como yo y vives en Canarias, te va a costar bastante acertar).
A pesar del pequeño fallito de la zona horaria, el instalador es muy bueno, en pocos y sencillos pasos (aptos para novatos sin experiencia) comenzará la instalación, que es tan rápida que casi ni nos daremos cuenta
.
El proceso de instalación tiene una diferencia con el de Ubuntu, al iniciar por primera vez (y en todos los inicios por defecto) se nos mostrará un menú con algunas ayudas (foros) y vistazos a las funciones de Linux Mint.
Apariencia: 9
Algo en lo que se ha esmerado Linux Mint es en ofrecer un entorno de escritorio elegante, lejos de la apariencia de Ubuntu y su “entorno feo marrón”
. Linux Mint ofrece un entono cuyo color predominante es el fresco y alegre verde.
La diferencia con las versiones anteriores es que esta presenta una apariencia puramente verde, mientras que en las versiones anteriores se optó por una mezcla entre verde y negro que le daban un aspecto más elegante, en esta versión el negro se limita a las decoraciones de ventana. El hecho de haber suprimido el negro ha supuesto que esta versión parezca menos rebelde y más formal.
Entre las características propias de esta distro se incluye un menú de aplicaciones ordenado, sencillo, bonito y sobre todo, original, muy original. Además de un fondo de escritorio bonito y que cambia en cada nueva versión, un tema de GTK acorde con el estilo elegante y bello de la distribución y un tema de iconos (GNOME-Colors) que está muy acorde con el estilo general de la distribución, pues son totalmente verdes, aunque quizás estos iconos abusen demasiado del verde.
Facilidad de uso: 9,7
Esta distro no varía mucho con respecto a su distro madre, Ubuntu, en lo que respecta a la facilidad de uso, la forma de funcionamiento anticonfiguración de Ubuntu se mantiene intacto, sin embargo, se ha enriquecido la distro con algunas aplicaciones de “cosecha propia” como MintNanny o MintInstall.
Todas estas aplicaciones han sido creadas exclusivamente para Linux Mint y profundizaremos en ellas en la nota de características, sin embargo vale la pena puntuar que son aplicaciones que, aunque su interfaz sea muy simple y su forma de funcionar extraña, rasgos que determinan que su programación está todavía en desarrollo (y no va mal encaminada), realizan su función.
Un cambio con respecto a Ubuntu que no ha sido ni bueno ni malo, ha sido la sustitución del gestor de paquetes propio de Ubuntu (”Añadir y quitar…”) por uno desarrollado por el equipo de Linux Mint (”MintInstall”) la diferencia entre ambos está muy marcada, pero los dos ofrecen una simplicidad superior a Synaptic para permitir que los usuarios novatos no se líen con configuraciones o interfaces difíciles de usar.
En cuanto a que mantiene la forma de funcionar de Ubuntu, me refiero a que está diseñada para que el sistema se encargue de configurar ciertos aspectos de forma automática, aunque eso suponga que a veces se limiten las posibilidades de configuración manual. Un ejemplo es el sistema BulletProof X (X a prueba de balas) que, cuando las X son dañadas, nos lanza una interfaz GTK para configurar las pantallas y arreglar el error, aunque eso supone que no podamos añadir resoluciones en xorg.conf (o simplemente editarlo) porque, al reiniciar las X, el sistema creerá que hemos hecho algo mal y nos lanzará el famoso BulletProof X.
Características: 9,7
Linux Mint es una distribución que tiene muchas características de las que sentirse orgullosa, sus desarrolladores la han mimado con algunas propiedades que la hacen única, una de ellas es su menú unificado (aplicaciones, lugares y sistema en el mismo lugar), que tiene las aplicaciones ordenadas de una forma elegante y a la vez útil.
Otra característica buena de Linux Mint es que tiene una variedad de aplicaciones propias que hacen que podamos olvidar que se trata de una distro basada en otra distro que está basada, a la vez, en otra distribución
. Algunas de estas aplicaciones son MintNanny, MintDesktop, MintBackup, MintUpdate… La mayoría de ellas son aplicaciones con interfaces en GTK muy sencillas, incluso parece que les faltasen opciones, sin embargo, cumplen su función bastante bien. Debajo se muestra una imagen con varias de estas aplicaciones de desarrollo propio:
Además de esto, hay que destacar la gran cantidad de aplicaciones de Sonido y Vídeo, en contraste con otras áreas como Gráficos, lo cual demuestra que la naturaleza de esta distro (ser una Ubuntu con codecs de audio y vídeo preinstalados) se mantiene en cierto modo, aunque, a modo de información, hay que decir que Linux Mint actualmente dispone de dos versiones, una “Normal” con codecs de audio y vídeo y en inglés y otra “Universal” sin codecs de audio y vídeo pero con soporte para muchos idiomas.
Repositorios e instalación de paquetes: 9,5
La cantidad de paquetes es similar a la de Ubuntu, salvo por unos cuantos paquetes que pueden ser contados con los dedos de la mano, sinceramente. Los repositorios son los de Ubuntu, que contienen la cantidad de Software básica de esta distro junto con unos repositorios especiales de Linux Mint que contienen, seguramente, los paquetes que forman parte de las aplicaciones específicas de esta distro, como MintBackup o MintMenu (el menú de aplicaciones de Linux Mint).
En los repositorios encontraremos miles de aplicaciones y es muy poco probable que echemos algo de menos, en cualquier caso, el hecho de que Linux Mint sea compatible completamente con Ubuntu hace que no tengamos problemas de paquetes, pues al ser Ubuntu la distro más popular y usada, existen paquetes precompilados para ésta de cualquier programa.
Esta distro tiene, al igual que Ubuntu, dos gestores de paquetes, uno para los programas más importantes y uno para todos los programas y librerías, en este caso, el gestor de paquetes “sencillo” no es “Añadir y quitar…” de Ubuntu, sino es una aplicación propia de Linux Mint llamada “MintInstall”. Entre las características de MintInstall se destaca que descarga capturas de pantalla de todos los programas que lista, sin excepción.
El segundo gestor de paquetes es Synaptic, del cual solo hay que decir que, aunque es más difícil de usar que MintInstall, sigue siendo de un uso sencillo y es indispensable si queremos ver todos los paquetes de los repos y no solo una selección de los “mejores”.
La instalación de paquetes que hemos descargado previamente y que tenemos almacenados (en formato .deb) se realiza por medio de la aplicación GDebi, una utilidad muy conocida por todos los usuarios de Debian que revisa las dependencias y muestra un diálogo con la descripción del paquete y las dependencias a instalar antes de comenzar con la instalación.
Cambios
Los cambios con respecto a la anterior versión se han hecho destacar, sobre todo el uso de un nuevo tema de escritorio, que apuesta por el verde, no por el verde y negro, como ocurría en la anterior versión.
Algo a destacar es la mejora de MintMenu (el menú de aplicaciones de Linux Mint) que ahora permite un uso más fácil e intuitivo, además de ordenar las aplicaciones de una forma más artística.
Otro cambio que ha tenido Linux Mint en esta versión ha sido que ahora se incluye un diálogo con algunos recursos interesantes en cada inicio (hasta que desactivemos la casilla “Mostrar este diálogo al inicio”), algunos de esos recursos son los foros, el manual de usuario…
Nota Final: 9,32
Linux Mint conforma una distro que mejora a Ubuntu en algunos aspectos, haciendo que sea más fácil de usar, más bonita en cuanto a su aspecto y más elegante.
Esta distro proporciona además algunas aplicaciones creadas por sus desarrolladores que, como ya he dicho anteriormente, son muy sencillas y están aun en un estado de desarrollo, pero cumplen su función.
Se trata de una distribución dirigida, en definitiva, a todos aquellos usuarios novatos que necesiten un sistema rápido, fiable y con todas las facilidades posibles para empezar a usarlo.
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